Caso 221: frottage

M., 31 años, casado desde hace seis, padre de cuatro hijos, con fuertes taras, sufre melancolía episódica, hace tres años su mujer le sorprendió masturbándose mientras llevaba puesto un vestido de sesa. Un día se le sorprendió en una tienda practicando el “frottage” con una dama. Estaba muy arrepentido, pedía que se le impusiera una dura pena por su deseo, al que le resultaba imposible resistirse.