Caso 10: anestesia sexual (falta de impulso sexual)

Caso 10. E., 30 años, oficial pintor (desempleado), fue ingresado tras intentar amputar el escroto a un muchacho al que se había llevado al bosque. Motivó su propósito diciendo que quería cortarlo para que la tierra no se reproduzca; al parecer se había causado ya frecuentemente cortes en sus propios genitales durante su juventud con este mismo propósito.
No se puede averiguar el árbol genealógico de E. Desde la niñez es mentalmente anormal, apático, nunca fue divertido, muy irritable, iracundo, ensimismado, imbécil. Detestaba a las mujeres, le gustaba la soledad, leía mucho. De vez en cuando se reía solo, hacía tonterías. En los últimos años se había acentuado su misoginia, concretamente hacia las embarazadas, que, decía, solamente traían miseria al mundo. También destestaba a los niños, maldecía a sus progenitores, albergaba ideas comunistas, despotricaba de los ricos y el clero, de Dios, que le había traído tan pobre al mundo. Aseguraba que era preferible castrar a los niños que ya existían antes que traer más al mundo y condenarlos a la miseria y la pobreza. Siempre había pensado así, había intentado castrarse ya con 15 años para no contribuir a la desdicha y procreación de los humanos. Desprecia al sexo femenino porque contribuye a tentar a la gente. En toda su vida solamente se ha dejado masturbar dos veces por mujeres; es lo único que ha tenido que ver con ellas. Parece ser que experimenta impulsos sexuales de vez en cuando pero sin intentar satisfacerlos de forma natural. Si la naturaleza no se encarga de ello, lo soluciona él de vez en cuando mediante el onanismo.
E. es un hombre fuerte y musculoso. La constitución de los genitales no presenta anomalía alguna. En escroto y pene se encuentran numerosas cicatrices como consecuencia de anteriores intentos de autoemasculación no consumada (según afirma, debido al dolor). En la rodilla derecha, genu valgum. No se encuentra rastro de onanismo. Es de natural hosco, terco, irritable. Los sentimientos sociales le son totalmente ajenos. Aparte de sueño muy deficiente y frecuentes dolores de cabeza, no se dan alteraciones funcionales.

[Psychopathia sexualis, caso 10]