Caso 235: asesinato de la familia por dependencia sexual

Asesinato de la familia por dependencia sexual.

N., fabricante de jabón de Catania, 34 años, anteriormente de buena reputación; en la noche del 21 de diciembre de 1886 apuñaló a su mujer, que dormía junto a él, y estranguló a sus hijas, una niña de siete años y otra de seis semanas. N. al principio lo negó, trató de desviar las sospechas hacia otras personas, presentó después una confesión completa y pidió que le ejecutaran.

N., procedente de una familia perfectamente sana, anteriormente sano él mismo, hombre de negocios respetado y trabajador, que vivía en un buen matrimonio, se encontraba desde hacía años bajo el influjo fascinante de una amante que había sabido hacerle depender de ella y le dominaba por completo.

Él había logrado mantener estas relaciones ocultas ante el mundo y ante su esposa.

Aquel monstruo de mujer había despertado celos en él y le había asegurado que solo podría mantenerse en su posesión mediante el matrimonio. Así logró que N., débil y loco de amor, llegara a convertirse en asesino de su mujer e hijas. Después del crimen obligó a su sobrino pequeño a atarle como si él mismo hubiera sido víctima de asesinos, y le había ordenado guardar silencio so pena de su propia vida. Cuando acudió la gente, interpretó el papel de desdichado padre de familia que ha sido asaltado (!).

Después de su confesión expresó un profundo arrepentimiento. Durante los dos años de instrucción y de repetidos juicios orales, N. no presentó en ningún momento síntomas de perturbación psíquica.

Su locura de amor por la ramera solo consigue explicársela por una especie de fascinación. Nunca había tenido motivos de queja con su mujer. No se encontró rastro de impulso sexual anormal por lo excesivo o por perverso en este curioso criminal de excepción por motivos pasionales. Su arrepentimiento y contrición probaban que tampoco había defecto moral. Se demostró su saludo psíquica. Quedó descartado un impulso irresistible. (Mandalari, il Morgagni, 1890, febrero).