Caso 52. X., 28 años, literato, con tara, desde niño sexualmente hiperestésico, con 6 años soñaba que una mujer le azotaba ad nates. Se despertaba siempre en estado de máxima excitación libidinosa e incurría así en onanismo. Una vez, con 8 años, le pidió a la cocinera que le azotase. Desde los 10 años de edad, neurastenia. Hasta los 25, sueños de flagelación o también fantasías de este tipo durante la vigilia con onanismo. Hace tres años sintió la necesidad de ser azotado por una puella. El paciente sufrió una decepción, pues la erección y la eyaculación no se presentaron. Nuevo intento con 27 años, con la intención de forzar así la erección y el coito. Lo logró, aunque paulatinamente, con la siguiente táctica. Mientras él intentaba el coito, la puella tenía que contarle cómo azotaba inmisericordemente a otros impotentes y amenazarle con hacerle lo mismo. Además se tuvo que imaginar que estaba atado, bajo el control absoluto de la mujer, indefenso, y que esta le azotaba hasta provocarle un dolor extremo. Alguna vez tuvo que hacer que le ataran de verdad para ser potente. Así lograba consumar el coito. Las poluciones solo iban acompañadas de sentimientos de placer en las (raras) ocasiones en que soñaba que le maltrataban o cuando contemplaba a una puella flagelando a otros. Durante el coito nunca experimentó una sensación verdaderamente placentera. De la mujer solamente le interesan las manos. Las mujeres fuertes, robustas y con poderosos puños son sus preferidas. No obstante, su necesidad de ser flagelado es solamente ideal, pues la gran sensibilidad de su piel hace que le baste con unos pocos golpes en el peor de los casos. Afirma que los azotes de un hombre le repugnarían. Le gustaría casarse. La imposibilidad de exigirle a una mujer honesta que le azote y las dudas sobre su potencia en ausencia de esto son la causa de su turbación y necesidad de curación.
¿QUÉ ES ESTO?
La Psychopathia sexualis del forense y psiquiatra austriaco Krafft-Ebing es un tratado sexológico que marcó la percepción de la sexualidad en el mundo occidental desde su primera edición en 1886.
Los casos constituyen un panorama de las manifestaciones sexuales consideradas anormales en aquella época, desde las relaciones homosexuales hasta la necrofilia, pasando por el masoquismo y el fetichismo. Estos -que no su interpretación- mantienen su actualidad y relevancia porque son la expresión de pulsiones universales del ser humano y no el producto de un periodo histórico concreto.
Este blog se va actualizando con la traducción de estos casos desde el original alemán (14.ª ed., Stuttgart: Enke, 1912). Se hace así accesible a los lectores hispanohablantes una obra fundamental y poco conocida conocida hasta ahora en nuestro ámbito lingüístico y cultural.
La traducción se realiza en el marco del proyecto de investigación FEM2009-07194 (Ministerio de Ciencia y Tecnología, España).
Traducción de Alberto Bustos
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