Caso 47: actos sádicos con animales

Caso 47. B., 37 años, curtidor, con tara, masturbándose desde los 9 años, estaba un día con otro chico masturbándose en un repecho de una calle, que en esa zona era muy empinada, cuando pasó por allí un pesado coche de cuatro caballos. El cochero gritó y arreó a los caballos, que avanzaban con gran esfuerzo, con lo que saltaron chispas. B. experimentó ante esta visión la máxima excitación sexual y eyaculó al tiempo que se caía un caballo. Desde entonces, ver algo así le causaba siempre el mismo efecto, no podía resistirse a presenciar escenas de este tipo y andaba en su busca. Si a los animales solo les resultaba trabajoso avanzar, pero sin llegar al máximo esfuerzo y sin fusta, B. simplemente se excitaba mucho, pero tenía que recurrir a la masturbación o al coito para obtener satisfacción sexual. Incluso siendo ya marido y padre persistía este tipo de sadismo. Cuando uno de sus hijos enfermó de corea, B. sufrió ataques histéricos. (Féré, l’instinct sexuel p. 255).

[Psychopathia sexualis, Caso 47]