Caso 35: manchas en la ropa

Caso 35. B., 29 años, comerciante, casado, con graves taras hereditarias, masturbándose desde los 16 años de edad con un aparato eléctrico de bolsillo, neurasténico, impotente desde los 18, bebedor de absenta durante una época tras un amor desdichado, es decir, no correspondido. Se encuentra un día por la calle a una criada con un delantal blanco como el que solía llevar su amada. No es capaz de resistirse y roba el delantal. Se lo lleva a casa, se masturba con él, lo quema a continuación mientras se masturba de nuevo. Vuelve a salir a la calle, ve a una mujer con un vestido blanco, se le ocurre la idea libidinosa de manchárselo de tinta, lo ejecuta en un estado de excitación libidinosa y disfruta, ya en casa, masturbándose mientras recuerda esta situación. En otra ocasión al ver a unas mujeres por la calle se le ocurre estropearles la ropa con una navaja. Mientras lo hace es detenido como presunto carterista. En otra ocasión le bastó con ver manchas en la ropa de una señora para alcanzar el orgasmo y hasta la eyaculación.
El mismo efecto lograba quemando con el cigarro la ropa de las mujeres que pasaban cerca de él. (Magnan, citado por Thoinot, Attentats aux moeurs, p. 434 y detalladamente por Garnier, Annales d’hygiène publ., 1900, marzo, p. 237).

[Psychopathia sexualis, caso 35]