Caso 20. Tirsch, asilado en un hospital de incurables de Praga, 55 años, de siempre cerrado, raro, grosero, enormemente irritable, malhumorado, rencoroso, condenado a 20 años por intento de violación a una niña de 10 años, llamaba la atención últimamente por sus ataques de cólera poco fundados y por su hastío vital.
En 1864, tras ser rechazada la propuesta de matrimonio que le hizo a una viuda, engendró odio hacia las mujeres y el 8 de julio deambulaba con el propósito de asesinar a un miembro de ese odiado sexo.
Vetulam occurentem in silvam allexit, coitum poposcit, renitentem prostravit, jugulum feminae compressit “furore captus”. Cadaver virga betulae desecta verberare voluit nequetamen id perfecit, quia conscientia sua haec fieri vetuit, cultello mammas et genitalia desecta domi cocta proximis diebus cum globus comedit. El 12 de septiembre, al ser detenido, se encontraron todavía restos del macabro banquete. Dio como motivo de su acción un afán interior, él mismo deseaba que le ejecutaran porque, al fin y al cabo, siempre había sido un paria. Durante la reclusión enorme susceptibilidad, ocasionalmente ataques de cólera, que obligaban a aislarle durante varios días y durante los cuales se negaba a ingerir alimento. Según la documentación, la mayoría de sus anteriores excesos habían ido acompañados de excitación y ataques cólera (Maschka, Prager Vierteljahrsschrift 1886, I, p. 79; Gauster, citado por Maschka, Handb. der ger. Medizin, IV, p. 489).
Comentario