Caso 1: impulso sexual en la vejez

Caso 1. J. René, inclinado desde siempre a los placeres sensuales y sexuales, pero guardando el decoro, daba muestras a partir de los 76 años de edad de una paulatina pérdida de inteligencia y un avance en la perversión del sentido moral. Si antes era avaro, extremadamente decente, consumpsit bona sua cum meretricibus, lupanaria frequentabat, ab omni femina in via occurente, ut uxor fiat sua voluit, aut ut coitum concederet, y atentaba tan gravemente contra la decencia pública que hubo que internarle en un manicomio. Allí su excitación sexual aumentó hasta llegar a un estado de verdadera satiriasis, que se mantuvo hasta la muerte. Semper masturbavit et aliis praesentibus, delirium ejus plenum erat obscoenis imaginibus, viros qui circa eum erant, mulieres eos esse ratus, sordidis postulationibus vexavit (Legrand du Saulle, La folie p. 533).
Con la demencia senil, también señoras que han sido mujeres respetables pueden caer en tales estados de excitación sexual extrema (ninfomanía, furor uterino).

[Psychopathia sexualis, caso 1]